La frase «mi perro molesta mientras comemos» es una de las más frecuentes para los adiestradores caninos. Los perros que molestan a la hora de comer son una problemática habitual para muchas familias. Lo que muchas personas no saben es que este hábito es en general creado y reforzado por los mismos humanos.
El perro se acerca a la mesa pidiendo atención a través de ladridos, mordiscos, arañazos y hasta trepando sobre nosotros. En fallidos intentos por sacar al perro de esa situación, las personas tendemos a cometer el error de darle al perro un poco de lo que estamos comiendo, y ahí es donde está el error.
Los perros pueden manifestar una conducta más o menos seguido dependiendo de las consecuencias que esta le traiga: positivas, negativas o nulas. Si el perro aprende que cada vez que viene a demandar atención es recompensado con un poco de comida, manifestará esta conducta con mayor frecuencia. Por lo tanto, sin querer, habremos reforzado el comportamiento de venir a molestar cuando estamos en la mesa.
El momento de la mesa para los humanos suele ser un poco frustrante para algunos perros ya que es aquel momento del día en el cual nadie le da atención. Si este es el caso de nuestro perro tendremos que enseñarle un hábito diferente al de saltar sobre nosotros o ladrar continuamente para exigir comida, mimos o juegos.
El momento de la mesa es un buen momento para que el perro, mientras nosotros comemos, esté resolviendo una actividad que le de placer y lo rejale. Mientras comemos, podemos darle al perro:
- Heladitos caseros para perros
- Juguetes interactivos, comprados o caseros
- Actividades olfatorias, como el “searching”: usamos la porción de alimento balanceado del perro junto con algunos trocitos de premios y los esparcimos por la habitación para que el perro tenga que buscar utilizando su olfato la comida.