Los paseos deberían ser un momento de disfrute tanto para el humano como para el perro. Uno de los mayores inconvenientes con los cuales nos encontramos es el de que nuestro perro les ladra a otros perros durante el paseo. Esto no solo es estresante, tanto para el humano como para el perro, sino que puede desencadenar en situaciones peligrosas. Por ejemplo en el caso de perros grandes que ladren y tiren de la correa corremos el riesgo de que se escapen de sus tutores. 

Para saber como corregir esta conducta primero es fundamental entender por qué ladra nuestro perro, ya que dependiendo de la causa será el tratamiento específico que utilizaremos en cada caso:

¿Por qué ladran los perros?

Los perros se comunican a través de diferentes formas: la liberación de feromonas, su lenguaje corporal y diferentes vocalizaciones, entre las cuales encontramos a los ladridos.

Mirá estas notas!

Las feromonas son imperceptibles para los humanos, pero brindan una gran cantidad de información a otros perros como por ejemplo: edad, sexo, si está castrado o entero, si está enfermo, si está asustado, entre otras. 

Ya que las feromonas son imperceptibles para nosotros, nos queda conocer el lenguaje corporal y las diferentes vocalizaciones para poder entender mejor a nuestros perros. 

Los perros pueden ladrar por diferentes motivos a otros perros, y lo que están haciendo es intentar comunicarse.

Algunos de los motivos que podemos encontrar son los siguientes: 

Invitar al juego

Algunos perros ladran a otros perros cuando los ven en la calle simplemente para invitarlos a jugar. En general, un ladrido de invitación al juego suele ser más bien agudo y además podemos notar que son ladridos cortos. Esto último está relacionado a la excitación. 

Además, para identificar si nuestro perro está ladrando para invitar al otro perro al juego podemos tener en cuenta factores como:

  • Comportamiento general de nuestro perro con otros miembros de su especie: si nuestro compañero canino nunca interactúa con otros perros ni mucho menos suele jugar con ellos, sería poco probable pensar en que los esté invitando al juego de esta manera. 
  • Lenguaje corporal: los ladridos deben ser acompañados por un lenguaje corporal general amistoso. Podemos esperar que nuestro perro mueva su cola junto con todo su cuarto trasero, que su postura corporal general sea relajada, que el cuerpo en general esté en movimiento en lugar de tieso, y hasta podemos ver algunos perros haciendo la postura de “reverencias”.  

 

Ahuyentar el estímulo

Por otro lado, existen perros que ladran para indicarle al otro perro que se aleje. En el caso de un perro cuyo ladrido sea amenazante podemos notar que las vocalizaciones serán graves y largas. 

En este caso también tendremos que prestar atención al lenguaje corporal del animal. Un perro que está dando señales de amenaza puede:

  • Levantar la cola
  • Quedarse inmóvil
  • Levantar las orejas, dejarlas alerta
  • Tensar todos los músculos del cuerpo (preparándose para atacar) 
  • Elevar el cuerpo, buscando parecer más grande
  • Erizar el pelo del cuerpo 

Un perro puede mostrar señales amenazantes hacia otro perro por diversos motivos como puede ser una mala socialización o una experiencia traumática que haya involucrado a otros perros.

Para que nuestro perro deje de ladrar a otros entonces tendremos que comenzar un proceso de asociar a este estímulo particular con algo positivo. Este proceso puede ser largo y hay que ser muy precisos para asegurarnos de estarlo haciendo de forma correcta. Por este motivo, si un animal manifiesta conductas agresivas para con otros miembros de su especie recomendamos que se contacten con un profesional. 

Muchos perros suelen reaccionar de forma negativa ante otros perros cuando tienen puesta su correa. Bajo ningún punto de vista recomendamos salir a la calle sin este elemento de paseo ya que puede resultar peligroso tanto para nuestro perro como para terceros.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Educación Canina y Felina (@filosofia.animal) el

Pero desde Filosofía Animal fomentamos el uso de correas largas, mínimo de 2 metros, para que el animal sienta mayor libertad en los paseos. En perros que suelen sentirse incómodos ante la presencia de otros perros, la tensión generada por el uso de correas cortas puede empeorar considerablemente la situación.

Es habitual el caso de perros que estando sueltos se comportan de forma sociable y amistosa con otros miembros de su especie y cuando tienen la correa puesta muestran señales de agresividad.

No debemos olvidar además que nosotros le transmitimos nuestro estado emocional al animal.

Con correas cortas es más probable que le demostremos nuestro nerviosismo ante la presencia de otro animal. Si nosotros nos ponemos nerviosos y tensamos la correa, le transmitiremos esa tensión al animal y lo vamos a predisponer de forma negativa a la interacción.

Recomendamos el uso de correas largas  el evitar tensarlas cuando nos encontramos con otro perro. Por el contrario, intentaremos evitar esos encuentros incómodos cambiando de dirección inmediatamente, sin tirar de la correa, simplemente llamaremos al perro y lo premiaremos por venir a nosotros. 

 

Falta de habilidades sociales

Algunos perros ladran a otros miembros de su especie porque, al no haber tenido una correcta sociabilización, no conocen la forma adecuada de buscar la interacción. 

Cuando los perros tienen entre 4 y 12 semanas de vida pasan por el período sensible de socialización. Si no han sido expuestos correctamente a la interacción con otros miembros de su especie durante ese período de tiempo es muy probable que ahora estemos en presencia de un animal carente de habilidades sociales.

Recomendamos contactar a un profesional que nos ayude a enseñarle al perro cual es la forma correcta de interactuar con otros. Este proceso puede resultar bastante complejo ya que este tipo de habilidades generalmente se enseñan entre perros. Por lo tanto tendremos que tener paciencia y asesorarnos de forma correcta para que nuestro perro pueda mejorar. 

 

Estrés o ansiedad

Cuando los perros se encuentran estresados suelen reaccionar con mayor intensidad ante la presencia de ciertos estímulos que normalmente no provocarían este tipo de respuesta. 

Si nuestro perro está pasando por un momento de estrés, puede que comience a ladrar a perros cuando antes no lo hacía.

Si creemos que este es el caso de nuestro compañero canino será fundamental determinar qué es aquello que desencadenó la situación generadora de estrés y hacer los cambios necesarios en la rutina para garantizar el bienestar del animal

 

Experiencias traumáticas con otros perros.

Un perro que tuvo una experiencia negativa interactuando con otros perros puede que ahora ladre en señal de amenaza para evitar que se acerquen

 

Recomendaciones

Sea cual sea el motivo por el cual se considere que el perro está ladrando en exceso cuando ve otros perros, recomendamos contactar a un profesional del comportamiento canino para recibir asesoramiento personalizado.

Te va a gustar.

Seguinos

NUESTROS CURSOS

Cursos de adiestracion para perros on line

Cursos de adiestramiento para perros por video llamada

Welcome Back!

Login to your account below

Create New Account!

Fill the forms below to register

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Add New Playlist